- En la imagen, un rostro sereno y sabio nos observa desde un entorno industrial. El cabello blanco, las gafas oscuras, la expresión contenida: todo sugiere experiencia, pero también distancia. Bajo él, una frase que golpea como un diagnóstico: “Los peores llegan al poder porque los mejores no desean ejercerlo.” — James Buchanan.
- James McGill Buchanan nació en 1919 y murió en 2013. Fue un economista estadounidense que recibió el Premio Nobel de Economía en 1986, reconocimiento a una obra que transformó la forma de entender la política. Su teoría de la elección pública desnudó el funcionamiento del poder, alejándolo de la visión idealizada del Estado como guardián del bien común. Para Buchanan, los políticos no eran héroes ni sabios, sino agentes que respondían a incentivos, igual que cualquier otro ser humano.
- Su frase no es una queja ni una consigna. Es una advertencia. Si el poder se convierte en un botín, ¿quiénes lo buscan? No los mejores, que lo ven como una carga, sino los peores, que lo ven como un premio. Y cuando los mejores se apartan, los peores avanzan sin resistencia.
- La reflexión es incómoda porque nos obliga a mirar hacia dentro. ¿Por qué quienes poseen integridad, lucidez o vocación de servicio rehúyen el poder? ¿Por pudor, por cansancio, por desencanto? ¿Y qué ocurre cuando ese vacío lo ocupan la ambición, la mediocridad o la manipulación?
- Buchanan no pedía que todos se hicieran políticos. Pedía que los buenos no se retiraran del espacio público. Que no confundieran la renuncia con la virtud. Porque cuando los mejores callan, los peores no dudan en hablar. Y gobernar.
¿Estamos dispuestos a aceptar que la decencia también debe actuar, también debe ocupar espacios, también debe ejercer poder?

Guau, ayer, precisamente, me llegó un video de la mujer de la imagen, en la que durante unos minutos habla -con una claridad tremenda- de estas cuestiones. La verdad es que me impactó. No dijo nada que no sepamos, pero lo dijo de una forma tan clara... Vamos, "al pan, pan..."
ResponderEliminarUn abrazo, amigo Enrique
Ildefonso, qué curioso que te llegara justo ese vídeo. A veces alguien dice lo que todos intuimos, pero con una claridad que te deja quieto, como si de pronto encajara una pieza que llevaba tiempo suelta. Esa sensación de “al pan, pan” es exactamente lo que necesitamos en medio de tanto ruido y tanta confusión interesada. Me alegra que te impactara, porque confirma que seguimos afinando la mirada.
EliminarUn abrazo grande, amigo y gran maestro de la fotografía.
PD: Pinchando sobre la imagen te lleva al vídeo del que hablas.
Sorry, no es cierto, la imagen no te lleva al vídeo, al parecer el enlace se ha truncado.
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