Serendipias que duelen, iluminan y nos recuerdan que seguimos vivos
Pintura de Antoine de Villiers
16 febrero 2026
- Hay melodías que no suenan en ningún lugar y, sin embargo, te atraviesan. Llegan en ese tramo de la vida en el que los huesos protestan y la memoria decide guardar silencio para evitarte batallas que ya no te corresponden. Es un territorio extraño: uno aprende a convivir con lo que cruje y con lo que se olvida.
- Y aun así, hay algo que sigue siendo posible. Lo llamo amor, lo llamo vida, y a veces no distingo dónde empieza uno y termina la otra. Quizá porque no sabría vivir sin esa mezcla imperfecta que me sostiene. Hoy, esa confusión me ha sonado a melodía doble: cruel por lo que recuerda, bella por lo que despierta. Una serendipia inesperada, afortunada, que llega sin avisar y te obliga a sentir incluso cuando preferirías no hacerlo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario