domingo, 31 de mayo de 2026

31 de mayo: un alto necesario

Pongo este blog en pausa mientras atravieso un tiempo de salud frágil, pero  continúo escribiendo exclusivamente en El camino se estrecha

Fotografía de Andre Steiner

31 mayo 2026

- Dado mi estado precario de salud y que estoy cansado desde que me levanto, voy a dejar de publicar más artículos aquí dado el escaso interés que este blog y sus contenidos provocan en los lectores de audiencia pública.

- Lo dejaré en standby.

- En adelante me podéis encontrar en el único blog que mantengo activo: https://elcaminoseestrecha.blogspot.com/

sábado, 30 de mayo de 2026

La Felicidad

Dar con ella una suerte


30 mayo 2026

- Sed felices, no seáis muy crueles, ni exigentes, con vosotros mismos, con vuestra forma de actuar y con eso de mantener la dignidad por encima de todo, no, creo que eso ya no existe, eso se quedó en un viejo e ilegal, libro de Filosofía Social y Política de los 50 … la felicidad está por encima de todo, por eso y por ello, os regalo esta bellísima y escondida canción de amor aunque su mensaje no tenga nada que ver con lo que el mundo de hoy celebra … ¿O sí?:

martes, 5 de mayo de 2026

El día en que entendí a mi Madre

La lección que uno solo comprende cuando la vida ya ha empezado a pesar

Imagen de uso ilustrativo

05 mayo 2026

- Recuerdo que mi Madre, cuando yo le pedía que dejara de preocuparse por mí, por mis decisiones y por el mundo entero, me respondió con esa mezcla suya de lucidez y cansancio:
“Quizás tengas razón, hijo… pero llegará un día en que te pasará lo mismo. Y entonces verás que lo más difícil —y lo más necesario— será aprender a no preocuparse por nada. Ojalá tú puedas. Yo ya no sé”.
- Yo me reí entonces, convencido de que hablaba desde la edad. Hoy entiendo que hablaba desde la vida

viernes, 1 de mayo de 2026

La puerta equivocada

 La tarde en que crucé un límite sin saberlo


Imagen obtenida con la ayuda de la IA de Google

01 mayo 2026

- No sabía si debía hacerlo.

- Me acerqué.

- Mucho más.

- Finalmente entré.

- ¡Qué haces aquí, chiquillo, que edad tienes? – me preguntó una horrible mujer.

- No supe que decirle, ni que hacer … salí corriendo.

- Yo tenía unos 14 años, esas viejas unos treinta.


 

31 de mayo: un alto necesario

Pongo este blog en pausa mientras atravieso un tiempo de salud frágil, pero  continúo escribiendo exclusivamente en El camino se estrecha Fo...