Cuando la realidad se queda corta y el misterio reclama su espacio
22 abril 2026
- Disculpadme, pero la realidad —tan plana a veces, tan previsible— rara vez consigue moverme por dentro. En cambio, cuando rozo lo inmaterial, cuando dejo que lo invisible tome forma en palabras, algo se enciende: una especie de vértigo luminoso que me recuerda que aún queda misterio en el mundo. Quizá por eso vuelvo siempre a ese territorio donde lo tangible pierde peso y la imaginación respira con libertad.
- Hablar de lo inmaterial es, para mí, una forma de resistencia frente al tedio cotidiano. Allí donde otros ven humo, yo quiero ver profundidad, preguntas que no se agotan, destellos que no necesitan demostración. Y en ese juego —mitad pensamiento, mitad intuición— descubro una energía que la realidad, tan obediente a sí misma, nunca me ha sabido dar.

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